Consejos

Buenos hábitos tras las Navidades

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Las Navidades han acabado, es hora de volver a la rutina y llevar a cabo todos nuestros propósitos implantando buenos hábitos. Sin embargo, la vuelta al trabajo después de Navidad no siempre es placentera.

La vuelta a la realidad puede resultar dura, por eso queremos ayudarte con estos buenos hábitos:

Poco a poco, mucho mejor.

La vuelta al trabajo después de Navidad tiene mucho de simbólico. Representa el final de un año y el comienzo del siguiente. Esto hace que redoblemos la presión que sentimos y que queramos cerrar los 12 meses con un esfuerzo extra, amparándonos en que es el último, o, por el contrario, que queramos abarcar mucho trabajo al comienzo del año. Y todo ello va en contra de lo que deberíamos hacer; tras el periodo navideño, nuestra reincorporación debería ser lo más progresiva posible.

Marca horarios.

Las vacaciones siempre alteran las horas de sueño, te acuestas tarde y compensas la falta de sueño con largas siestas. Esto afecta a cuándo y qué comes. Al recuperar el horario habitual, mejorarás la calidad de sueño y te sentirás con más energía.

Plantéate la vuelta a la rutina con una actitud positiva.

Las vacaciones son para recuperar esa energía perdida por el trabajo realizado, así que ahora es momento de volver con las pilas cargadas para superarte cada día más y mejorar en tu puesto de trabajo. Comencemos con algo sencillo: instala un nuevo fondo de pantalla, ponte al día con tus compañeros, escucha tu música preferida….

Llévate algo de estos días a la vuelta al trabajo tras la Navidad.

Puede que sea un pequeño detalle, como el regalo de alguien querido, o una foto en la que aparezcas sonriendo junto a tus familiares durante una comida o una cena. Lo importante es que te sirva para trasladar el espíritu de estos días a tu trabajo habitual.

Escribe listas con tus deseos para el nuevo año.

No te dejes nada. Las personas optimistas pasan más tiempo y energía centrada en sus objetivos, haciéndolos más propensos a alcanzarlos. Al definir sus deseos y trazar un curso de acción, dan pasos positivos hacia sus metas en lugar de pensar en cómo las cosas podrían desmoronarse o ir mal.

Cuida tu cuerpo.

Para mejorar tu salud, no llega solo la dieta, los ejercicios para perder peso activan tu metabolismo, garantizan que la pérdida de peso sea de grasa y evitan el efecto rebote.
Debes compaginar dos tipos de ejercicios: ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. Los primeros te van a ayudar a coger fondo (aumentar tu resistencia quemando grasa) y los segundos para tonificar tu cuerpo, así los músculos estarán más definidos y la piel más firme.

Ponte al día con tus compañeros de trabajo.

Recuerda que no eres el único que afronta la vuelta al trabajo después de Navidad. Tus compañeros se encuentran en la misma situación que tú. Es una buena oportunidad para mejorar la experiencia laboral preguntarles qué tal lo han pasado durante estos días.

Aprende algo nuevo este año.

Aunque no te haga falta para el trabajo, sabes que puedes aprender cosas sólo para disfrutar. Puedes aprender un idioma nuevo, a cocinar vegetariano o macrobiótica, a cultivar plantas aromáticas, a ir de oyente a tu carrera soñada en la universidad. Acercarse a los deseos íntimos de uno mismo nos acerca a la esperanza. Visualiza alcanzar tu meta, anticipar el éxito, y podrás encontrarte más cerca de lograrlo.

Duerme tus horas.

Dormir es imprescindible para metabolizar el alcohol que has ingerido y recuperarte biológicamente. Además, es bastante común que aparezcan granitos en la piel debido a los excesos navideños, y esta aprovecha los beneficios del sueño entre la 1 y 4 de la madrugada para recuperarse. Al mismo tiempo evitarás que la piel luzca desvitalizada, apagada o que aparezcan ojeras en tu rostro.

Bebe agua.

Beber gran cantidad de agua facilita la eliminación de líquidos y toxinas e incluso te puede saciar ligeramente si la tomas antes de las comidas. En este apartado se pueden incluir las infusiones o los batidos con alimentos energéticos que nos aporten y recuperen minerales y vitaminas en el desayuno, ya que es la principal comida del día.

Date tus caprichos.

Mímate por ejemplo puedes optar por baños de agua caliente: la piel es el órgano de mayor limpieza con el que cuenta nuestro cuerpo, por lo que los baños sirven para eliminar las toxinas y tienen un efecto relajante. ¡Al agua, patos!

Y por último, ten paciencia. Como con todo, la paciencia es el ingrediente principal para lograr el éxito. Así que hay que aplicarla hasta que consigamos que las rutinas diarias vuelvan a formar parte de nuestra vida.

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