Belleza

Errores comunes en la limpieza facial

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La limpieza facial es un paso fundamental en tu rutina de belleza diaria, pero… ¿Estás segura de que limpias tu rostro correctamente? Te explicamos los errores más comunes.

Las prisas.

El cansancio después de un día agotador no debe impedirte llevar a cabo una buena limpieza. ¡Tu piel te lo agradecerá!

No usar el limpiador adecuado.

Es importante conocer el estado de nuestra piel y tener en cuenta algunos factores como el tipo de piel, la edad y nuestros gustos en cuanto a texturas y productos para elegir el limpiador que más se adecúa a nuestro tipo de piel.

Limpiarse demasiado.

Lo ideal es limpiar el rostro dos veces al día, por la mañana y por la noche siguiendo el protocolo de limpiar, tonificar e hidratar para mantener una buena higiene y eliminar de la piel no solo el maquillaje si no también la polución, contaminación ambiental y otros restos de elementos que ensucian la piel y obstruyen el poro.

No realizar la rutina de limpieza de día y de noche.

Como hemos comentado en el punto anterior, es importante mantener una higiene facial constante de día y de noche para un buen funcionamiento de la piel:

  • Limpieza de día: Es importante limpiar la piel por las mañanas ya que por la noche se generan residuos que quedan sobre la epidermis, para eliminar los restos de los productos de tratamiento que aplicamos por la noche, oxigenarla y para prepararla para el tratamiento de día. Para esto, utiliza un producto adecuado para tu piel y seguidamente aplica el tónico y tu tratamiento de día habitual.
  • Limpieza de noche: En este caso, la limpieza facial noche tiene mayor importancia ya que habremos acumulado más residuos sobre la piel como maquillaje, polución y agentes que taponan los poros y debemos preparar a piel no solo para el tratamiento que aplicamos de noche, también para facilitar la regeneración celular que se produce por la noche.

No usar tónico facial.

Como sabéis, el tónico facial es un producto que a todas nos suena de nombre, pero es el gran olvidado en la rutina de limpieza diaria. No debemos saltarlo porque es el aliado perfecto y producto imprescindible para finalizar la limpieza facial, ya que:

  • Regula el ph de la piel.
  • Devuelve la barrera de protección natural de la epidermis.
  • Hidrata
  • Cierra el poro.
  • Refresca
  • Es calmante.
  • Revitaliza y rejuvenece los tejidos.
  • Activa la circulación.

Temperatura del agua.

Para aclarar los limpiadores de nuestra piel lo ideal es que el agua sea tibia, ya que demasiado caliente podemos provocar rojez y quemazón debido a la temperatura. También es bueno acabar de refrescar la piel con agua fría porque las bajas temperaturas ayudan a cerrar el poro y provocan un efecto reafirmante natural.

Frotar mucho con la toalla.

Lo único que vas a conseguir frotando demasiado es irritar la piel y enrojecerla. La mejor forma de hacerlo es dando suaves golpes hasta que la piel se seque completamente. ¡Y muy importante! la toalla tiene que estar limpia.

No hay que olvidar hidratar después de la limpieza.

Para culminar la rutina de la limpieza facial, es importante hidratar la piel una vez que esté limpia.

Acostarse con el rostro maquillado o pensar que “por un día no pasa nada”

Lo sabemos: a veces llegas muy cansada y te da pereza desmaquillarte. Pero hacerlo y hacerlo bien es muy importante si quieres que tu cutis se mantenga sano y sin problemas. Piensa que es durante la noche, mientras dormimos, cuando se produce el proceso de regeneración de la piel. Por ello si durante estos momentos nuestro cutis contiene agentes externos que obstruyen los poros como sucede con el maquillaje, el restablecimiento de la células cutáneas no se hace correctamente y pueden aparecer afecciones como granitos o infecciones, puntos negros, resequedad,… y la piel amanece apagada, de aspecto cansado y sin luminosidad.

Terminar la rutina de belleza en la limpieza facial… ¡ahí no acaba todo!

Después de una buena higiene facial es fundamental continuar cuidando la piel con los siguientes pasos que, tras lavar y aplicar un tónico facial que termine de limpiar y minimizar los poros, son: hidratar o tratar y proteger del sol con un buen factor de protección solar.

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